martes, 16 de agosto de 2011

Castillo al cielo 2








Tradición profundamente arraigada a las costumbres locales, el uso de pólvora ha propiciado controversias entre los habitantes de la ciudad. Para quienes viven de la pólvora, se trata de un oficio peligroso.
Arte, tradición, cultura o contaminación auditiva, la polémica se despierta al paso de las procesiones y con las fiestas. Lo que es innegable es el hecho de que para quienes viven inmersos en las tradiciones locales, el uso de la pólvora es fundamental en las festividades, y dentro del presupuesto una parte importante la constituyen cascadas, castillos, y cuetes.



Fotografía: camara Nikon Coolpix.

Isabel Muñiz Montero

jueves, 11 de agosto de 2011

Rito Sagrado: Danza Conchera en Santiago Mixquitla.
























Las Danzas Concheras no son propiamente bailes folklóricos, se trata de Ceremonias Solares.
Se bailan en círculo, reproduciendo el movimiento cósmico. Este círculo debe mantenerse cerrado para evitar que las energías se dispersen y pierdan.

Al principio de la ceremonia se invoca a los guardianes del lugar donde se realiza la danzar y se pide por el pueblo y la tierra locales. Se canta alguna "alabancita" para pedir permiso al Creador y dador de la Vida y a la Madre Universal que es su Energía en acción.

El tambor principal es llamado “ huehuetl” y tiene la función de mantener el ritmo de cada danza. Las Malinches o sacerdotisas sacralizan el centro del altar. Los Sargentos defienden las energías del círculo de danza. Las Palabras dirigen la ceremonia y conducen las columnas en el Nahui-Ollin o saludo a los Cuatro Vientos. Las llamadas armas espirituales son las sonajas, las plumas, el escudo, los bastones de poder y las conchas o guitarras de armadillo.

Cada danza tiene un espíritu propio. Evocar e invocar al espíritu de la danza significa abrir al sonido, al movimiento, a las enseñanzas y la sabiduría de los antepasados.

La Danza de Conquista azteca es una danza para las cuatro direcciones, los cuatro vientos, los cuatro colores de las razas-madre, la roja, la negra, la blanca y la amarilla. Pero al mismo tiempo es la danza de la Conquista del Cinco, del punto de unión de los dos brazos equidistantes de una cruz.





Fuente: http://nasdat.com/index.php?topic=647.0;wap2



Mil gracias a la familia Noriega Papaqui por todo su apoyo para la realización de este trabajo.


Fotografía: Isabel Muñiz Montero



Canon SX10IS

De Cholula a la gran ciudad.


















Vivir en el D.F. es muy diferente a vivir en Cholula. Cada vez que estoy en la gran ciudad me parece que mi individualidad se funde entre las masas. –Aquí no eres nadie- me decía una vez mi primo-cuñado. Si bien la ciudad de México parece un monstruo al cual cuesta trabajo tan solo entender, entrar en ella es como entrar a otra dimensión, es interesante, y llena de contrastes. Apartándome de las cosas personales que debía hacer, en pareja hemos recorrido el centro histórico en auto para tomar algunas fotografías “detalles” del monstruo.
Las fotografías han sido editadas, transformadas, para crear escenas de una ciudad alucinante, donde ser uno es ser nadie. Aquí en Cholula, en cambio, la persona es, se es un ser individual. Nadie desconoce quién es o quienes pertenecen a ciertas familias, quien vive en que barrió. Aquí en Cholula se es y se vive como parte de una comunidad con seres reconocibles y también individuales. En el D.F. cada persona es tan solo parte de las masas.
Debido a mi relación de pareja y al compromiso laboral de él, hemos decidido dividir nuestro tiempo entre estos dos mundos. Esta condición me hace vivir el contraste de una ciudad pequeña, tradicional y llena de encanto, en comparación a una de las metrópolis más grandes del mundo.
Me llama la atención que para los defeños, mal llamados “chilangos”, vivir en nuestra amada Cholula es un lujo, un sueño, un objetivo de vejez. Para nosotros habitantes de estas tierras sagradas es nuestra cotidianidad.



Fotografías: Isabel Muñiz Montero

lunes, 23 de mayo de 2011

Detalles: Santiago Mixquitla











Detalles: Santiago Mixquitla

Fotografía: Isabel Muñiz Montero

Mayo 2011

Canon Powershot SX10IS

lunes, 16 de mayo de 2011

Los niños de la Ciudad Sagrada












El 30 de abril del presente año tuve el honor de acompañar al investigador John O´Leary en un evento familiar en donde su pequeño hijo coronó una hermosa imagen de niño Dios en Santa María Xixitla. Conocido por toda la comunidad como el pequeño “CD O´Leary Tenahua”, el hijo menor de John ha comenzado su incursión por la vida tradicional de San Pedro Cholula. El emotivo evento me ha hecho reflexionar en torno a la participación de los niños en la vida tradicional de San Pedro Cholula.

San Pedro Cholula no es un lugar apartado del mundo, las constantes transformaciones que el neoliberalismo y la globalización ha propiciado en todo el mundo, han llegado a Cholula a través de discursos políticos alimentados por diversos intereses económicos, también a través de discursos publicitarios que tienen la finalidad de crear nichos de consumo para ciertos mercado. Junto con los discursos de modernidad y progreso, y las necesidades que el crecimiento poblacional produce, la ciudad crece y se transforma, pero más allá de los cambios físicos se esperaría que las formas de vida cotidiana, la conciencia y los hábitos de consumo de los pobladores, también hayan cambiado; sin embargo, y a pesar de que el neoliberalismo ha afectado a la ciudad, las formas de vida tradicional continúan existiendo entre los hijos de barrio; de tal forma que los habitantes de los barrios combinan una vida moderna con la vida tradicional de la comunidad, y son los más jóvenes quienes mayormente están participando en “ambos mundos”, el tradicional y el moderno, o tal vez, construyendo un mundo donde la tradición y el consumismo están presentes, y donde los valores neoliberales se mezclan con los valores tradicionales.
Entre los muchos estudios que existen sobre la vida tradicional de los barrios no se ha analizado a profundidad, la participación de los niños y jóvenes en la vida ceremonial; existen cargos que son realizados por estos jóvenes: pequeños mayordomos, madrinas, padrinos. Son niños que desde su nacimiento han estado presentes en las fiestas y ceremonias, y que a muy temprana edad comienzan a participar activamente dentro de la vida ceremonial y continúan asiéndolo, dividiendo su tiempo entre sus quehaceres escolares y las demandas que la vida tradicional les impone. Algunos de estos niños ya han sido sumados a las listas de espera para que en cierto momento de su vida puedan obtener un cargo.
Estos niños también participan del mundo neoliberal, que les impone obligaciones (realizar y consumir ciertas prácticas neoliberales. De tal forma que los pequeños y jóvenes hijos de barrio, van a la escuela, a los lugares recreativos neoliberales, consumen prácticas neoliberales dirigidas a su edad (música, programas de televisión, ropa, modas) y sin embargo continúan dedicando gran parte de su vida a participar dentro del sistema de cargos tradicional. ¿Que hace que estos niños y jóvenes se mantengan interesados en el sistema de cargos, en vez de renunciar a las tradiciones y vivir una vida cotidiana ligada a lo que lefevre llamaría la sociedad de consumo dirigido?
Es obvio que un niño pequeño que ha nacido dentro de una familia religiosa va a adquirir los valores e intereses de su familia, pero durante la adolescencia y la juventud -cuando son altamente influenciables-, es posible que decidan valerse de formas diferentes de vivir sus vidas cotidianas. Cuando los medios de comunicación, la publicidad y la influencia de otros jóvenes pueden llevarlos a nuevas formas de entender y percibir el mundo, algunos de estos jóvenes decidirán dejar la tradición, pero otros continuaran participando activamente. ¿A qué se debe este arraigo? ¿Son las formas de disciplina al interior del sistema de cargos, lo que los mantiene apegados a la tradición? ¿Existen recompensas espirituales, sociales o materiales que propician su lealtad al sistema de cargos?
Estas preguntas son sin duda un interesante tema de investigación antropologica, como tantas otras preguntas que surgen al interior de la vida tradicional de la Ciudad Sagrada.





Fotografias: Isabel Muñiz Montero.

Mil gracias a Nora Tenahua, John O'Leary, y CD , por su invitación a presenciar esta bella tradición, para conocer más de la cultura local.

Detalles de Semana santa 2011





















Fotografías: Isabel Muñiz Montero.

Semana Santa

2011

Cámara: Nikón Coolpix